Estoy pensando qeu gente de Schwäbisch Hall es impresionante. Supongo que los estudiantes de alemán forman parte de su "paisaje". Pero es increíble lo bien que nos tratan. Es idílico.... salvo la oficina de empleo. Tienen paciencia para esperar mientras yo pienso si lo que tengo que decir es un dativo o un acusativo. Esperan incluso sonriendo si cuando por fin tengo claro que es dativo pero ya se me olvidó lo que quería decir.
Estoy en el aeropuerto de Hahn, eso que en el billete dice Frankfurt pero que en realidad está a ciento y pocos kilómetros de Frankfurt. Vamos... como quien habla del aeropuerto de Centroña para referirse a de Santiago.
Son las siete de la mañana y llegué a la una de la mañana. Os podéis imaginar mi cansancio. Acabo de leer "El Pais" en uno de los quioscos y veo que el PP sigue manifestándose. Vamos, que nada cambió por casa. De camino al aeropouerto pasamos por Heidelberg y por Mannheim. Tremendo ambientazo nocturno (os recuerdo una vez más que "nocturno" significa las siete de la tarde)
Esta semana fue de mucha actividad. Tuvimos examen de despedida (os juro que le llaman asi) y estoy muuuuy orgullosa de mis resultados: paso de curso. La pena es que no sigo estudiando.... Pero la cosa fue bien: saqué un 10 en comprensión lectora. Era un test con 10 preguntas. Dudé en 5 pero por el procedimiento de "pitopitocolorito" la cosa salió. Eso sí. Para la redacción me dieron 20 minutos. Me puse a la tarea y cuando tenía 5 líneas escrita (una de ellas el título) el profe dice que hay que recoger.... yo creo que en mi cabeza esos 20 minutos no existieron. Mi nota no fue tan buena.
Organizamos una pequeña cena los amiguitos. A mi se me ocurrió que quizá era una buena idea comer algo alemán. Y es que tanta historia multicultural, tanta comida japonesa, hindú,.. que al final sólo comí salchichas en Múnich. Buscando por el pueblo encontramos un sitio estupendo cerca de la plaza. ¡Qué descubrimiento!
tomamos especialidades de la zona, no salchichas. La dueña nos aconsejaba. Nos sacó fotos, salió en las fotos y acabamos preguntándole cómo se decían cosas en alemán y felicitándola por lo bien que nos explicaba. Yo creo que se acuerda de nosotros en una temporada.
Os prometo que Alemania no es cara. Los libros son baratos, los zapatos, la ropa (otra cosa es que sea bonita). En los restaurantes se come por 12-15 euros sin ser menú del día
Ayer fue el día más frio. Hoy está lloviendo y esto se acabó. Supongo que más allá de exámenes y notas hay un indicador (que dirían los pedagogos) qeu me resulta alentador: el día que llegué al aeropuerto, cada vez que por megafonía decían algo escuchaba la traducción al inglés, por eso de estar segura. Ahora, esta noche atiendo a lo que dicen en alemán y me vuelvo a dormitar.
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