lunes, 19 de febrero de 2007

Munich y Frau Regine

El sábado tocó Munich. Tres horas ida y tres vuelta.. Vimos una iglesia y un museo , os lo prometo. También fuimos a tomar una cervecita.... la de la foto es de broma..... Yo no me la bebí toda... quedó un fondito... que sólo era espuma... es que me daba palo mojar pan. Y las salchichas... ¡¡que os parecen las salchichas!! La chica que está conmigo es Shady, que es suizo-iraní-española. Os la presento




El museo se llama Pinakothek der Moderne y tiene cuadros de señores que yo no conocía... y de repente dos de Dalí.. como pintaba el colega. Me hice amiguita de Max Ernst. También había de Picasso pero seguro que ya os conté que mi fascinación por él se resume en el Guernica. La coña es que también es un museo de diseño. ¡¡¡Está lleno de Macs viejecitos!!! desde el classic hasta el LC pasando por un Newton....¡que existe! no sólo en fotos. También tienen una exposición de libros de arquitectura, pero no me dio tiempo a robar ninguno.... quiero decir, a verla completa.

La otra gran noticia es mi compañera-tándem. Ya os conté cositas del Tandem, pues quedamos el domingo y allá viene. Damos un paseíto por el pueblo y me enseña los rincones con encanto. Vamos a tomar un café y me invita y cuando pensé que estaba a punto de despedirme me dice que vamos a su casa a 8 km. Pos tupendo. Pero de camino pasamos por un monasterio y por una montaña (tipo Chamorro) desde donde se ve todo el valle y el pueblito al fondo... por supuesto solté la impertinencia de.... ohh no se ve el mar. La tipa se rió. Por cierto, se rió porque me entendía.. pillais la cosa ¿no? Pos nada, que llegamos a su casa. Preciosa, en medio del campo. Pero todo coqueto y arreglado, sin silvas ni tojos... que se morirían de frío en invierno. Que si este es mi marido, que si este es mi perro, que si un te, que si tarta de chocolate, que si trufas de coco, que si croasanes.... como un cerdito, me puse. Y charlamos... de todo. Ellos contaron cosas de Alemania, que si los inmigrantes, que si el arte y yo también, pero más lento, con peor alemán y con la boca llena, que es como mejora la pronunciación. Por supuesto conocen Mallorca. Y el camino de Santiago y saben que de vez en cuando hay un año que no se puede hacer porque hay mucha gente.