Tengo un ratito para contaros cositas que me pasaron hoy. Después me voy al Goethe-Cine.
Hoy me acerqué al mercado en el recreo. Está en la plaza central y es precioso: todo de florcitas, venden plantitas, frutas. verduritas, panecillos. Yo me compré un pan con 5 cereales y kivis (no vale preguntar la razón). Estaba charlando con la panadera, que si el pan dura fresco hasta el fin de semana y todo era tan bonito, y tan colorido... que me puse a pasear entre los puestos del mercado y en una esquinita vi una estrella como las del paseo de la fama de Jolivú y me acerque toda feliz con mi barra de pan. Y claro, no tenía el nombre de Janfri Bogar ni de Antonio Banderas. No. Ponía en alemán algo asi como que en el año no-sé-cuantos en esta plaza las autoridades nazis quemaron libros y todas las pertenencias de los judíos de la ciudad.
¡¡¡¡¡¡¡Qué importantes son los libros!!!!! Podemos tener la seguridad de que quien quema libros se cree que puede quemar de todo y acaba haciéndolo.
Por la tarde fuimos a ver un museo de arte moderno. Sabía que estaba viendo cuadros de arte degenerado, como lo llamaban los señores que quemaban libros. Y me gustó. Creo que fue un día completo, con dosis de realidad incluída: ya no queman libros y hacen arte degenerado.
Y yo me tengo que ir al cine
miércoles, 14 de febrero de 2007
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