¡Pero que ocupada estoy! Empiezo a no tener tiempo.
La comida japonesa fue maravillosa. Alli estábamos un montón de coreanos, japoneses con muuuucha experiencia en el uso de palillos... y yo. Tras un breve cursillo me decidí a atacar el sushi, que es como una fuente llena de algo con la forma de toros de merluza. Redondos. Y con palillos. Un desastre, Cada vez que "pescaba" uno me sentía feliz. Es un plato teníamos salsa de soja y una salsa verde que no me acuerdo como se llama. O sea, que no solo hay que pillar las rodajas de la fuente; también hay que dejarlas en el plato, rebozarlas en la salsa y meterlas en la boca. Yo estaba entretenidísima. También me dieron una sopa (creo que tiene nombre) y la gente iba comiendo los tropezones con el palillo a la vez que las rebanadas. Demasaiado trabajo. Buenísimo
Ayer volví a tener clase con el general prusiano y después me tocó repasar preposiciones. Tenemos profe nuevo. Es muuuy bueno dando clase.. pero nos machaca a deberes
Me tocó lavar la ropa. ¡Qué momento! Lo de la lavandería se inventó para hacer amiguitos. Tiene su punto íntimo eso de ¿y cómo se dice esto en alemán? Mientras señalas el detergente. ¿Qué programa de lavado usas tú?¿vas a usar la plancha? ¿y en la secadora? Me aconsejaron el programa 1. Dejé todas mis braguitas en la secadora y después de tomar una cervecita en un puf nuevo (ya sé pedir la rica) entro en la lavandería. Y claro... ¿aquello estaba seco? yo diría que no. Eran como las once (terriblemente tarde para esta gente) y no es plan hacer ruido. Solución: me llevo la colada a la habitación y la cuelgo por todas partes. En la ducha, en las cortinas, en la nevera, en el flexo los calcetines, en la silla. Duermo. Me levanto. Meto todo en el armario de aquella manera (sólo limpian la habitación si está ordenada). Marcho a clase. Vuelvo y mi vecino turco me dice que el programa que me indicó el americano no usa aire caliente y que él siempre pone la secadora dos veces.¡¡¡¡¡¡¡Claro asi no tiene gracia!!!!!!!!!!
Lo que se aprende en Schwäbish Hall
Está lloviendo y yo creo que no bajamos de los 10 grados. Esto parece Ferrol. De repente llueve un poquito y para. No hace nada de frío ¿Para qué me habré traido el pantalón de nieve? ¡¡Ah sí!! es verdad: para proteger con él el ordenador en el avión.
Mañana tengo día superintenso: visita a un museo a una exposición de literatura y después tenemos Goethe-Cine. No sé si podré estar un rato con vosotros. Pero amenazo con seguir contando cositas. Biquiños
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1 comentario:
Hola hola.
Me estreno en el blog por fin, que últimamente no tengo tiempo para nada. Da gusto ver que para romper la monotonía no hay como irse allende las fronteras.
Yo en cambio, sigo como siempre... Lo único relevante desde la corresponsalía madrileña es el terremoto del lunes (fue en Portugal, pero mi oficina se movió tanto que desalojamos... Bueno, tampoco tanto tanto, pero nos marchamos a tomar un café...).
Besos
Ana
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